El tercer trimestre 2026 resulta bastante agitado en Senegal. En un contexto de dificultades económicas, el Gobierno también se enfrenta a una protesta social.
Varios sectores están marcados por huelgas o amenazas de paralización del sistema. Por ejemplo, en el ámbito educativo, los docentes han decidido iniciar movimientos huelguísticos, apenas unos días después del inicio del año escolar, lo que hace presagiar un año de incertidumbre.
El descontento se extiende también a otros sectores. El sector eléctrico, por ejemplo, está afectado por movimientos de protesta.
Reclamando principalmente una prima de rendimiento, los trabajadores de la Senelec inician una huelga este miércoles. Aunque la Dirección General lanza mensajes tranquilizadores y promete la continuidad del servicio, la preocupación ya se extiende entre los hogares.
El sector del transporte aéreo tampoco se libra de las tensiones sociales. El Sindicato del Personal de Actividades Aeronáuticas de Senegal ha anunciado una huelga para reclamar logros sociales y mejores condiciones laborales.
Al mismo tiempo, el Sindicato autónomo de médicos y farmacéuticos convoca una huelga, así como el de los trabajadores de la Justicia. Movimientos de huelga y una tensión social registrados en un contexto particular, ya que Senegal debe acoger, del 31 de octubre 2026 al 13 de noviembre 2026, los Juegos Olímpicos de la Juventud.
Un programa a concluir con el FMI
El cuarto trimestre 2026 es bastante crucial para Senegal en el plano económico y financiero. Senegal redobla sus esfuerzos para concluir antes de diciembre su asociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), cuyo acuerdo técnico se obtuvo el 1 de septiembre pasado.
De este modo, Senegal pretende cerrar todos los detalles para recibir los primeros desembolsos del paquete de 2,2 mil millones de dólares previstos. Paralelamente, la otra gran tarea es la gestión de la deuda externa por un importe de 18 300 mil millones FCFA adeudados a socios multilaterales, comerciales y bilaterales.
Las conversaciones comenzaron el 6 de octubre pasado con los Comités de acreedores. La ambición manifestada por Senegal es alcanzar acuerdos y firmar protocolos antes de diciembre, para proceder posteriormente a su implementación a partir de enero de 2027.
Garantizar la estabilidad institucional
Actualmente, la relación entre el legislativo y el ejecutivo en Senegal no atraviesa su mejor momento. El presidente de la Asamblea Nacional, Ousmane Sonko, pidió el lunes pasado a sus colegas no votar las leyes de finanzas si no se realizan reajustes en cuanto a las subvenciones y los fondos especiales.
Estas declaraciones provocaron una reacción inmediata en los mercados financieros. Pues al día siguiente, ayer martes 20 de octubre 2026, según Bloomberg, todos los bonos senegaleses denominados en euros y en dólares perdieron más de un céntimo, registrando los bonos a largo plazo las caídas más pronunciadas.
El bono con vencimiento en 2037 retrocedió 2,166 céntimos para situarse en 48,931 céntimos de euro. Una situación que recuerda la necesidad de serenidad política e institucional.
En Senegal, Pastef posee una mayoría con 130 de los 165 escaños en el Parlamento. Por otro lado, el otro desafío importante en el cuarto trimestre 2024 es que Senegal deberá desembolsar más de 1540 mil millones FCFA para el servicio de la deuda.
Publicado el 21/10/26 09:03
Mouhamadou Dieng
