En Nigeria, el sindicato de conductores de VTC anuncia una gran huelga en octubre en Lagos. Prevén bloquear las aplicaciones Bolt e inDrive para exigir mayores remuneraciones y un tope a las comisiones de estas últimas del 10 %.
Los motivos de este paro colectivo son, ante todo, financieros. Los conductores estiman sufrir de lleno el incremento de los costes operativos, es decir, el conjunto de los gastos diarios vinculados a su actividad.
Entre el aumento del combustible, el mantenimiento, el seguro, la conexión a Internet y los impuestos, la rentabilidad se desploma. Además, muchos conductores deben reembolsar semanalmente el alquiler de su vehículo, adquirido en el marco de contratos de arrendamiento financiero.
A pesar de estas limitaciones, las aplicaciones de VTC se niegan a aumentar los precios de los trayectos o a reducir sus deducciones. Como resultado, según el sindicato, las plataformas digitales aplican comisiones demasiado elevadas sobre trayectos que ya no reportan suficientes ingresos a los conductores.
El sindicato también denuncia la falta de transparencia en el cálculo de las ganancias, la falta de cobertura social y deficiencias en materia de seguridad. La huelga anunciada amenaza, por tanto, con paralizar el transporte urbano.
Si las aplicaciones Bolt e inDrive dejan de funcionar en una megaciudad como Lagos, la movilidad de millones de usuarios se verá fuertemente perturbada. Para los propios conductores, la interrupción de la actividad representa un riesgo directo de pérdida de ingresos.
Para salir del estancamiento, la AUATON, la organización sindical de los conductores, aboga por establecer un diálogo constructivo con los operadores de las plataformas de VTC. El sindicato también solicita la integración de garantías sociales, tales como un seguro médico y asistencia de emergencia, así como una verificación estricta de las identidades.
Por último, para apoyar a sus miembros bajo presión financiera, la organización prevé establecer asociaciones estratégicas con aplicaciones locales consideradas equitativas. Es decir, el sindicato desea ofrecer a los conductores alternativas de trabajo viables si las multinacionales se niegan a adaptar sus condiciones a la realidad económica.
En Nigeria, esta protesta social afecta a un número considerable de trabajadores. Según estimaciones del sector, el país contaría hoy con entre 40 000 y 100 000 conductores de VTC activos.
Este importante grupo ilustra el papel clave que desempeña la movilidad bajo demanda en la economía urbana. Anselme Akéko.
Publicado el 29/09/26 08:41. La Redacción
