Tras ocho ediciones dedicadas a la concienciación sobre los retos del ahorro, la inversión y la gestión patrimonial, el Salón del ahorro, la inversión y el patrimonio (SEIP) pretende dar un paso adelante. El reto ya no es solo dar a conocer las mejores prácticas financieras, sino incitar a la población a aplicarlas de forma concreta en su vida cotidiana.
Este es el mensaje transmitido por Leticia N'Cho, impulsora de este encuentro, durante la apertura de la 9ᵉ edición este 22 de octubre en Abiyán, durante dos jornadas de intercambio que reúnen a bancos, aseguradoras, sociedades gestoras, fintechs, instituciones públicas, empresarios y al público general, tanto de forma presencial como en línea. "Todo gran patrimonio comienza con un primer paso": este es el lema elegido este año, que refleja esta voluntad de transformar las intenciones en decisiones.
Para los organizadores, la constitución de un patrimonio no depende únicamente del nivel de ingresos, sino también de la regularidad del ahorro, del conocimiento de las soluciones de inversión y de la capacidad para tomar decisiones adaptadas a la situación financiera de cada uno. Véase también - Costa de Marfil/SEIP 2025: Del ahorro a la inversión, un punto de inflexión decisivo para la educación financiera.
En realidad, la comisaria general del SEIP, Laetitia N'Cho, ha situado el cambio de los comportamientos financieros en el centro de su intervención inaugural. Tras varios años de sensibilización, considera que los resultados del salón ya no deben medirse únicamente por el número de participantes en las conferencias o por la satisfacción expresada al finalizar los intercambios.
"¿De qué sirve saber que hay que ahorrar si nunca se empieza?", se preguntó, invitando a los participantes a evaluar los efectos reales de los conocimientos adquiridos en sus decisiones financieras. A través de una serie de preguntas sobre la capacidad de los hogares para hacer frente a una interrupción de ingresos, a una enfermedad prolongada o a gastos imprevistos, la comisaria general recordó la importancia de la preparación financiera.
La ausencia de ahorro precautorio puede fragilizar duraderamente a un hogar frente a un shock, mientras que la postergación sistemática de las decisiones de inversión retrasa la constitución de un patrimonio. El objetivo de esta edición es, por tanto, lograr que cada participante se lleve un plan de acción y un primer paso concreto que implementar al día siguiente.
Los actores y responsables presentes también están invitados a asumir compromisos susceptibles de prolongar los intercambios más allá de las dos jornadas del salón. La educación financiera desde la formación de los docentes.
Para inscribir este cambio en el tiempo, el SEIP pretende también actuar en origen, haciendo de la educación financiera un aprendizaje que comience desde la escuela. Laetitia N'Cho ha anunciado que se han iniciado trabajos con el Ministerio de Educación Nacional y Alfabetización con vistas a integrar progresivamente los fundamentos de la educación financiera en la formación inicial de los docentes.
Una primera prueba permitió formar a 2 650 docentes contractuales en agosto de 2026. Esta iniciativa busca favorecer la transmisión de conocimientos esenciales a las generaciones futuras, especialmente sobre la gestión del dinero, la distinción entre necesidades y deseos, el ahorro y la preparación de proyectos.
Leticia N'Cho, comisaria general del SEIP "Un docente formado hoy son generaciones de niños mejor preparados mañana", subrayó la comisaria general, inscribiendo este enfoque en la continuidad de la Carta marfileña para una educación financiera inclusiva y sostenible, firmada el año anterior a iniciativa de la Fundación LN. Esta orientación podría contribuir a instalar progresivamente una cultura financiera desde la edad más temprana, en lugar de limitar el aprendizaje a acciones puntuales destinadas a adultos que ya se enfrentan a decisiones financieras.
Padrino de esta edición, el ministro de Promoción de la Juventud, la Inserción Profesional y el Servicio Cívico, Mamadou Touré, destacó la importancia de la educación financiera para preparar el futuro de los jóvenes. "Hablar de ahorro y patrimonio es hablar del futuro de los jóvenes", declaró, poniendo de relieve la necesidad de dotarles de las herramientas necesarias para gestionar mejor sus ingresos, controlar sus gastos y tomar decisiones financieras informadas.
El desafío supera así el simple acceso a los servicios bancarios. Se trata también de permitir a los jóvenes comprender el coste real del crédito, evaluar los riesgos asociados a las inversiones y protegerse contra las promesas de ganancias rápidas, especialmente las relacionadas con las apuestas en línea o ciertas inversiones presentadas como soluciones fáciles de enriquecimiento.
El ministro recordó, además, los resultados del Programa de juventud del gobierno, que ha llegado a más de 3,5 millones de jóvenes entre 2023 y 2025, frente a un objetivo inicial de 1,5
