Costa de Marfil se apoyará en datos satelitales e inteligencia artificial (IA) para fortalecer el seguimiento de sus bosques y su agricultura. Con este fin, el Ministerio de Medio Ambiente y Transición Ecológica concluyó, el pasado 2 de octubre, un acuerdo marco de dos años con la empresa marfileña TerraKora AI.
Esta alianza permitirá modernizar la observación de los ecosistemas nacionales con el fin de responder mejor a las exigencias de trazabilidad agrícola y finanzas de carbono. El ministro Abou Bamba y el director de la empresa, Kolia Alpha-Yaya Touré, oficializaron este proyecto, con el apoyo técnico de la Oficina Nacional de Estudios Técnicos y de Desarrollo (BNETD).
Véase también- IA: 16,2% de los empleos en los países en desarrollo podrían ganar en productividad hacia finales de los años 2020. El dispositivo combina fotografías tomadas desde el espacio, mediciones en el terreno y cálculos informáticos inteligentes.
Esta sinergia permite cartografiar la vegetación, medir las zonas de reforestación y evaluar la cantidad de carbono retenida por el bosque. El objetivo consiste en reemplazar los controles ocasionales por un seguimiento regular y preciso del territorio.
Este avance responde a una urgencia ecológica nacional. El país ha perdido una gran parte de sus macizos forestales durante las últimas décadas.
La superficie cubierta por vegetación pasó de más del 20 % en los años 1960 a solo el 9,2 % en 2021. Las autoridades aspiran a alcanzar una tasa de cobertura de al menos el 20 % para 2030, un enfoque que exige un conocimiento exacto de las zonas a preservar.
Esta información de precisión condiciona ahora el acceso de la cosecha agrícola a los mercados internacionales. La Unión Europea impondrá a partir de finales del año 2026 reglas estrictas sobre las importaciones.
Los compradores deberán demostrar que sus compras de cacao, café o caucho no provienen de tierras recientemente deforestadas. La geolocalización exacta de las explotaciones garantiza, por tanto, el mantenimiento de las ventas hacia Europa, un desafío financiero importante para los actores del sector local.
Véase también- La IA podría generar 3 mil millones USD a las economías africanas para 2030 (Informe). Por otra parte, esta red de mediciones digitales consolida el registro nacional de carbono.
Al medir con fiabilidad el volumen de carbono capturado por los árboles, el Estado valida la eficacia de los proyectos de protección medioambiental. Estos datos certificados tranquilizan a los inversores y facilitan el acceso a las financiaciones mundiales destinadas al clima.
La empresa TerraKora AI diseña así un banco de datos soberano para orientar las decisiones públicas. El éxito de esta transición depende, sin embargo, de la simplicidad de las herramientas puestas a disposición de los agricultores.
La integración de estas tecnologías modernas debe proteger la naturaleza y asegurar la economía sin aumentar las cargas administrativas de los explotadores rurales. Anselme Akéko Publicado el 08/10/26 09:08 La Redacción
